—Esto es parte de la razón, Bella. No he olvidado cómo es el besarte. Te deseaba entonces y eso no ha cambiado. Bella volvió la cabeza a un lado y se mordió los dos labios desesperadamente para borrar la sensación que él dejó. No era tan fácil. Su cuerpo vibraba de deseo… esperando… — ¿Y Alice? —preguntó con bravura—. ¿Te has olvidado de Alice? —Yo no, Bella. Así que seguía su relación con su hermana, y aun así la besaba como si fuera… debía enfermarse. — ¡Oh, eres odioso! ¡Suéltame! —gritó, soltándose.
No hay comentarios:
Publicar un comentario